La historia de Darbook nace, como muchos emprendimientos de esta generación, en plena pandemia. Alan tenía una inquietud clara: quería crear algo propio, pero todavía no sabía exactamente qué. Venía formándose en Publicidad —había dejado Psicología— y tenía una convicción muy fuerte: aprender a vender iba a ser una habilidad clave para cualquier camino que eligiera.
En ese contexto apareció una problemática concreta, real y masiva. De un día para el otro, millones de personas pasaron a trabajar desde sus casas, improvisando escritorios con cajas, libros y mesas incómodas. El home office llegó para quedarse, pero las condiciones no estaban dadas.
Alan lo vivió en primera persona. Subió al taller de su casa y, sin experiencia previa en carpintería ni fabricación, armó su primer prototipo de escritorio portátil para notebook. Era totalmente artesanal, pero resolvía un problema claro: trabajar mejor, con más comodidad y ergonomía.
Así nació Darbook, un e-commerce enfocado en escritorios portátiles para profesionales que trabajan desde casa. Durante años fue un monoproducto, perfeccionado obsesivamente. Alan probó materiales, proveedores y procesos hasta encontrar una solución que realmente aportara valor.
El camino no fue fácil: fabricar desde cero, aprender herramientas, pintar, atornillar, producir de manera manual. Pero con el tiempo, el proceso se fue sistematizando. Lo que antes llevaba días, hoy se produce en menos de una hora.
Darbook creció de forma sostenida durante casi cinco años, con un producto sólido y validado, pero con un desafío latente: cómo escalar de manera profesional sin perder rentabilidad ni control.
El vínculo de Alan con Ecodiem no empezó directamente en IMPULSO. En abril de 2024 se sumó a la academia, buscando algo más que tácticas sueltas: quería entender el negocio de e-commerce en profundidad.
“No fue suerte. Fue consecuencia de lo que hice. Cuando yo evolucionaba, mi negocio evolucionaba.”
Alan | Fundador de Darbook
Desde el inicio, el enfoque lo interpeló. No solo aprendió sobre Meta Ads, embudos y contenido, sino también sobre gestión del tiempo, propósito, ciclos de crecimiento y toma de decisiones conscientes. Empezó a aplicar lo aprendido y vio resultados claros: el negocio evolucionaba a la par de su crecimiento personal.
Con el paso del tiempo, aparecieron nuevos desafíos. Cambios fuertes en Meta, costos publicitarios en alza, consumo inestable. Alan sentía que estaba haciendo “lo correcto”, pero sin la claridad total para escalar con seguridad. Emprendía solo y necesitaba acompañamiento estratégico.
Ahí apareció IMPULSO.
Lejos de esperar el “momento perfecto”, tomó la decisión de avanzar. Entendió que la educación y la profesionalización no son un premio, sino una prioridad, sobre todo en contextos complejos.
En IMPULSO trabajó sobre puntos clave:
Uno de los grandes quiebres fue dejar de “sentir” si algo funcionaba y empezar a tomar decisiones con datos. Eso le dio tranquilidad, criterio y confianza para invertir y escalar.
Los resultados de IMPULSO fueron rápidos y contundentes, pero no casuales: fueron la consecuencia de años de trabajo previo, ordenados bajo una estrategia clara.
“IMPULSO me ayudó a focalizar en lo importante y dejar de dispersarme.”
Alan | Fundador de Darbook
En solo 4 meses:
Más allá de los números, Darbook logró algo clave: previsibilidad. Alan pasó de la incertidumbre constante a entender exactamente cuánto podía invertir, cuándo escalar y cuándo ajustar.
El negocio dejó de depender de intuición y pasó a operar con criterio.
Darbook es un claro ejemplo de cómo un producto sólido necesita estructura, foco y profesionalización para romper techos de crecimiento.
IMPULSO no cambió el producto: cambió la forma de tomar decisiones. Le dio a Alan claridad mental, control financiero y un sistema que le permite escalar sin perder calidad de vida.
“Hoy disfruto mucho más el negocio y mi día a día.”
Alan | Fundador de Darbook
Hoy el negocio no solo crece más, sino que crece mejor. Con procesos, delegación, contenido constante y una estrategia clara en publicidad. Pero, sobre todo, alineado a un objetivo personal: vivir del negocio sin que el negocio se lo lleve puesto.
Darbook demuestra que el verdadero crecimiento no es solo facturar más, sino entender por qué crece, cómo sostenerlo y para qué hacerlo.