La historia de BRUKIN comenzó hace más de ocho años con una idea simple: crear una marca de calzado con identidad propia.
Leti dio el primer paso. Empezó vendiendo a través de redes sociales y construyendo la marca desde cero, ocupándose de cada tarea del negocio. Elegía los productos, respondía consultas, armaba pedidos y atendía personalmente a cada cliente.
Con el tiempo, la marca fue creciendo de manera sostenida y comenzó a construir una comunidad fiel, mientras Jere acompañaba el proyecto desde otro lugar. Tenía un trabajo en relación de dependencia, pero cada día, al terminar su jornada laboral, seguía trabajando para BRUKIN.
El objetivo siempre fue el mismo: que algún día ambos pudieran vivir exclusivamente de la empresa que estaban construyendo.
Con mucho esfuerzo lograron consolidar una marca rentable, pero sentían que todavía estaban muy lejos del verdadero potencial que tenía el e-commerce.
Confiaban en el producto. Confiaban en la marca. Lo que todavía no sabían era cómo escalar de forma consistente.
Con la intención de profesionalizar el negocio, decidieron delegar completamente el marketing digital en una agencia.
Durante más de un año y medio confiaron la publicidad, las campañas y gran parte de las decisiones comerciales a un equipo externo.
Al principio los resultados acompañaron. Pero con el paso del tiempo apareció un techo.
Las ventas dejaron de crecer. Los costos aumentaban. Y las respuestas siempre eran las mismas.
«Estamos haciendo todo.»
Sin embargo, los números no mejoraban.
El punto de quiebre llegó durante diciembre, históricamente uno de los mejores meses para BRUKIN.
Las ventas quedaron muy por debajo de lo esperado y apareció una sensación que muchos emprendedores conocen: depender completamente de otra persona para hacer crecer su negocio.
No entendían Meta Ads. No sabían interpretar las métricas. No tenían herramientas para evaluar el trabajo que estaban pagando. Simplemente esperaban que las ventas aparecieran.
Fue entonces cuando comprendieron algo que cambiaría el rumbo de la empresa.
«Nos dimos cuenta de que necesitábamos entender el negocio nosotros. No alcanzaba con delegarlo.»
Como explica Leti, el problema no era solamente la agencia. El verdadero problema era que ellos todavía no tenían el conocimiento suficiente para liderar el crecimiento de BRUKIN.
En ese momento la marca facturaba aproximadamente USD 20.000 mensuales.
"Nadie va a vivir ni sentir la marca como uno. Nosotros sabíamos que BRUKIN daba para mucho más."
Leti y Jere | Fundadores de BRUKIN
Buscando una alternativa diferente llegaron al Programa Acelerador de Ecommerce de Ecodiem y Everest Media.
No querían reemplazar una agencia por otra. Querían aprender.
Desde la primera reunión entendieron que el crecimiento no empezaba creando anuncios. Empezaba entendiendo profundamente la marca.
Uno de los primeros desafíos fue construir el storytelling de BRUKIN.
Durante varias horas trabajaron sobre preguntas que nunca antes se habían hecho.
¿Por qué existía la marca? ¿Qué representaba? ¿A quién querían llegar? ¿Qué hacía diferente a BRUKIN?
Al principio parecía simplemente una tarea. Con el tiempo descubrieron que ese ejercicio era la base sobre la que se construiría todo lo demás.
Como recuerda Leti:
«Cuando terminé el storytelling me cambió la cabeza. Hoy, cada vez que me quedo sin ideas, vuelvo a leerlo y encuentro otra vez el rumbo.»
Ese trabajo les permitió definir con claridad a quién querían hablarle y cómo comunicar el verdadero valor de la marca.
A partir de ahí comenzaron a ordenar absolutamente todo. La comunicación. La publicidad. La estrategia. La planificación. Las decisiones comerciales.
"Hasta entender a quién le hablábamos cambió completamente la forma de crear contenido."
Leti y Jere | Fundadores de BRUKIN
Con una identidad mucho más clara comenzaron a ordenar cada una de las áreas del negocio.
Aprendieron a gestionar Meta Ads. Entendieron qué métricas realmente importaban. Dejaron de tomar decisiones por intuición para empezar a respaldarlas con datos.
Como explica Leti, la diferencia fue enorme.
«Antes veía un costo alto y quería apagar todo. Hoy entiendo qué pasó, comparo semanas, miro métricas y sé qué decisión tomar.»
Ese cambio de mentalidad también transformó la producción de contenido.
Ya no publicaban porque «había que subir algo». Cada video respondía a una estrategia. Cada publicación tenía un objetivo.
Incluso Jere, que nunca había imaginado aparecer frente a cámara, terminó convirtiéndose en una de las caras visibles de BRUKIN.
Uno de los aprendizajes más importantes fue entender que las personas no compran solamente un producto. Compran confianza.
Por eso comenzaron a mostrarse cada vez más en redes sociales.
Grabaron contenido juntos. Mostraron el detrás de escena. Contaron la historia de la marca.
Los resultados aparecieron rápidamente.
«Hay mensajes de clientes que nos dicen: ‘Los vi a ustedes y recién ahí me animé a comprar'.»
Lejos de ser un detalle, ese cambio terminó convirtiéndose en una de las grandes ventajas competitivas de BRUKIN.
Como resume Leti:
"La gente está cansada de que la estafen. Mostrar quién está detrás de la marca genera confianza."
Leti y Jere | Fundadores de BRUKIN
Los cambios comenzaron a verse muy rápido.
En apenas cuatro meses dentro del Programa Acelerador de Ecommerce:
Pasaron de facturar USD 20.000 mensuales a alcanzar un pico cercano a USD 100.000 durante Hot Sale.
Luego estabilizaron el negocio por encima de los USD 50.000 mensuales, con un promedio cercano a USD 70.000 por mes.
Profesionalizaron completamente la gestión de Meta Ads. Construyeron una estrategia de contenidos basada en storytelling. Recuperaron el control de las decisiones comerciales. Aprendieron a interpretar sus propios números y dejaron de depender de terceros.
Como recuerda Leti cuando empezaron a ver los primeros resultados:
«Fue como meter el acelerador. Empezamos a ver resultados y pensamos: cuánto tiempo perdido.»
La historia de BRUKIN demuestra que el verdadero límite de un e-commerce muchas veces no está en el producto. Está en el conocimiento.
Durante mucho tiempo delegaron las decisiones más importantes de su negocio.
Cuando decidieron aprender, entender sus métricas, construir una identidad sólida y asumir el protagonismo del crecimiento, todo cambió.
No solo multiplicaron su facturación. Construyeron un sistema. Recuperaron el control de su empresa. Y lograron convertir un emprendimiento que convivía con otros trabajos en un negocio capaz de sostener el proyecto de vida de ambos.
Como deja una de las reflexiones más valiosas de toda la entrevista:
«Poder se puede. Pero hace falta compromiso, disciplina y estudiar. El acompañamiento hace la diferencia, pero el trabajo lo tiene que hacer uno.»
Hoy BRUKIN ya no depende de terceros para crecer.
Crece porque Leti y Jere entienden el negocio, toman decisiones con información y ejecutan con una metodología clara.
Porque cuando el conocimiento queda dentro de la empresa, el crecimiento deja de ser una apuesta y pasa a convertirse en una consecuencia.