La historia de Lufit empieza como muchas, pero con un diferencial clave: la decisión de actuar antes de tener todo resuelto.
En plena pandemia, Lu tenía un trabajo en relación de dependencia. Había estudiado Administración de Empresas, tenía estabilidad, pero también una certeza incómoda: ese camino no le iba a permitir construir la vida que quería.
Sin experiencia en el rubro y con recursos limitados, dio el primer paso:
Compró 15 tops en Avellaneda y creó una cuenta de Instagram.
Sin seguidores.
Sin marca.
Sin validación.
Solo con acción.
Durante esa primera etapa:
“Sentíamos que estábamos haciendo todo a ciegas.”
Lu y Juan | Fundadores de LUFIT
Con el tiempo, empezó a destacarse. Tanto, que se convirtió en la revendedora número uno de una marca. Eso abrió una puerta inesperada: los fabricantes comenzaron a contactarla para desarrollar productos propios.
Ahí empezó la transformación.
Lufit dejó de ser reventa y empezó a convertirse en marca.
En paralelo, Juan se sumó al proyecto. Primero acompañando, luego como socio. Durante mucho tiempo sostuvieron una dinámica extrema:
Hasta que llegó un límite claro: no era sostenible.
Primero renunció Lu.
Después Juan.
Y apostaron todo a Lufit.
El negocio creció:
Pero ese crecimiento tenía un problema silencioso.
Lufit funcionaba.
Vendía.
Tenía marca.
Tenía comunidad.
Pero el marketing era completamente intuitivo.
Eso se hizo evidente cuando, después de un buen momento, las ventas empezaron a caer.
Y apareció la incertidumbre:
👉 ¿Qué tocamos?
👉 ¿Qué está fallando?
👉 ¿Por qué dejó de funcionar?
No había respuestas claras.
Ahí tomaron una decisión clave: dejar de improvisar.
Llegaron al Programa Acelerador de Ecommerce (PAE) buscando algo más que tácticas. Buscaban entender.
Y entraron con una mentalidad que marcó la diferencia:
“Decime qué tengo que hacer y lo hago.”
Sin resistencia.
Sin sobreanálisis.
Con ejecución.
Desde el inicio, el foco fue ordenar lo que ya existía.
Los principales cambios fueron:
Profesionalización del marketing
Pasaron de:
A:
“Antes veía Meta y eran números chinos. Hoy sé qué mirar.”
Cambio en la adquisición de clientes
Uno de los grandes problemas era invisible:
👉 le vendían siempre a las mismas personas
Meta optimizaba hacia su comunidad, lo que generaba:
Con el PAE:
Resultado:
👉 empezaron a entrar clientes nuevos de forma constante
Sistema de contenido
Antes:
Después:
“Hoy sabemos qué hacer y por qué.”
Lu y Juan | Fundadores de LUFIT
Cambio de mentalidad
Uno de los mayores impactos no fue técnico, fue mental.
“Al principio fue incómodo… pero después hizo ‘pum y escaló’.”
“Confiamos, ejecutamos y los resultados llegaron. Fue la mejor decisión que pudimos tomar”
Lu y Juan | Fundadores de LUFIT
Los resultados llegaron como consecuencia de ese cambio estructural.
En pocos meses:
Pero más importante que el número:
👉 entendieron cómo llegar a ese número
Lufit dejó de ser un emprendimiento para convertirse en una empresa.
Hoy:
Pasaron de reaccionar… a planificar.
El caso de Lufit muestra algo clave:
No alcanza con tener producto.
No alcanza con tener comunidad.
No alcanza con vender.
Para escalar, necesitás sistema.
Durante años construyeron base:
Pero fue el PAE lo que les permitió:
Hoy Lufit no depende de la intuición.
Crece porque entiende cómo crecer.
Y cuando entendés el sistema…
dejás de preguntarte si va a funcionar, y empezás a decidir cuánto querés escalar. 🚀